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Tree House – Costa Rica

El proyecto Tree House nace como un refugio que pudiera permitir un escape de la ciudad para nuestro cliente, químico de profesión y artista por vocación.  El terreno se encuentra en Costa Rica, en una zona boscosa en Carrillo de Guanacaste.

Desde el inicio del proceso y por las condiciones del sitio, se planteó conservar la mayor cantidad de árboles existentes en la propiedad. Esto generó como punto de partida la integración de la casa con su contexto inmediato logrando con ello que conceptos como permeabilidad, integración y la relación exterior – interior sean fundamentales en el proceso de diseño.

La casa necesitaba ser segura ya que permanece deshabitada muchas semanas al año, y además, ser resistente a las condiciones climáticas que afectan la zona como la brisa marina. De estas limitantes nace la idea de proponer una arquitectura brutalista, un refugio de hormigón armado con membranas permeables que se adapten a las temporalidades, al programa arquitectónico y al clima.

Un punto de suma importancia fue la integración de un árbol existente que atravesaba el espacio social, logrando una sinergia entre la casa y este espectacular ser vivo. “El exterior se vive y disfruta en el espacio interno y el interior se proyecta hacia el exterior”.

La casa se compone de tres volúmenes puros, los que fungen como contenedores de las actividades espaciales solicitadas. Éstos son articulados con la topografía del terreno y tienen la capacidad de adaptarse según los requerimientos de sus usuarios.

El acceso principal se encuentra elevado sobre el nivel de estacionamientos y plantea un recorrido que permite estar en constante contacto con su entorno natural.  La cocina se encuentra en el corazón de la casa, en el área de estar, frente al árbol, al que rodea la sala. El cerramiento en acero expuesto perforado utilizó un patrón abstracto que se generó a partir del arte realizado por el cliente. Este tipo de filtro especial permite la conexión interior-exterior deseada en el espacio.

Este espacio social se abre hacia la terraza que contiene la piscina, la cual se desborda hacia el bosque que lo rodea, generando un sonido que imita un riachuelo y que proporciona una conexión sensorial especial.

Un porcentaje amplio de las ventanas se encuentran protegidas por las citadas estructuras de acero perforado, las cuales generan una interacción con el movimiento del sol tamizando los espacios durante el día e incrementando el confort térmico de la vivienda.

La habitación principal se compone de un espacio de dos niveles; en la parte baja se encuentra la recámara con su baño, con vista al jardín posterior donde se realizó una composición con los arboles existentes, agregando piedra blanca molida propia de la zona. La escalera se encuentra flotando sobre la pared en concreto expuesto oscuro, proyectando la circulación vertical con tensores de acero que funcionan como baranda virtual y dirigen hacia el taller del artista.

El taller se encuentra a nivel con la copa de los arboles y permite salir a la losa que funciona como cubierta-terraza y permite una conexión única del artista con su entorno en todo momento.

Casa Copé – Panamá

Habíamos conocido los clientes cuando nos visitaron un fin de año en Casa SaLo. Estaban en ese tiempo en busca de un terreno en las montañas de la cordillera central del país, donde soñaban con construir una casa de campo, y al cabo de su estancia aquel fin de año con nosotros, pidieron que se les asesorara en la búsqueda de un sitio en donde realizar su proyecto.

Unos meses después encontramos un sitio de unas 5 hectáreas en las montañas de la Provincia de Coclé, cercano al Parque Nacional Omar Torrijos, desde donde disfrutamos de impresionantes vistas de la cordillera hacia el norte, este y sur, y concluimos rápidamente que ese era sin duda el lugar en donde debía estar la casa. Así comenzamos a pasar fines de semana acampando allá, explorando, caminando por las montañas, bañándonos en el helado río que tumultuaba al pie del cerro, sintiendo, escuchando, oliendo- intentando entender la mejor manera de organizar e integrar la casa en el sitio y de retener la esencia de la experiencia de acampar en ella.

Desde el primer momento en que llegamos al lugar era aparente para todos que el panorama de la cordillera iba a ser el enfoque visual de la experiencia así que decidimos distribuir en el costado del cerro las diversas funciones de la casa en una línea con forma de “S”, siguiendo una cota topográfica y orientando todos los espacios hacia las vistas. Esta “S” está atravesada por la entrada principal a la casa- ubicada encima del sendero que usábamos para bajar del acampamento al río, hecho que formalizamos con un espejo de agua- una especie de antecámara al rio que aún se accede desde ese punto de la casa. En una de las alas creadas con este eje atravesado están ubicadas cuatro recámaras y tres baños; mientras que en la otra se ha organizado un amplio espacio que contiene la cocina, el comedor, la sala y tres terrazas suspendidas frente al valle.

La estructura de la casa consiste de fundaciones y vigas sísmicas de hormigón armado y una estructura portante de columnas y vigas de acero, la cual soporta un techo liviano de una sola agua. La fachada de persianas de madera fijas es la que ordena el patio de entrada a la casa, mientras que las fachadas norte, este y sur son grandes paños de vidrio o de mallas de mosquito abiertos a las vistas, el sol y los vientos que atraviesan la casa constantemente.

Los pisos son de concreto pulido y las terrazas que flotan sobre el costado del cerro, al igual que las fachadas, son de madera recuperada de casas demolidas en una antigua base de la fuerza aérea de Estados Unidos (antigua zona del Canal). Éstas fueron dispuestas en forma de persianas fijas, mientras que las paredes remanentes son de “M2”, un sistema de paneles de poliestireno recubiertos de una fina malla de alambre de acero que a su vez está repellada.

La estructura original tuvo que ser reforzado con armaduras de acero, las cuales han sido integradas a la expresión arquitectónica de Casa Copé. La estructura ha sido revestida principalmente con paneles fijos y persianas operables de madera de pino amarillo en la planta baja y de teca en las plantas altas. Los pisos interiores son de bálsamo y los de las áreas exteriores son de teca.

Edificios Sostenibles en Ciudad Del Saber – Panamá

¿Cuál es el principal objetivo de la Fundación Ciudad del Saber al construir edificaciones sostenibles? Desde el año 2009, Ciudad del Saber cuenta con un Plan Maestro de Desarrollo Urbano, cuyo objetivo general es ordenar su crecimiento, posibilitando el desarrollo de nuevas estructuras y espacios, dentro de una visión integral y con una adecuada provisión de infraestructuras.

Al Plan Maestro se ha incorporado la Estrategia “Ciudad Sostenible” que desarrolla un conjunto de principios sobre edificación, gestión de espacios, movilidad, manejo de desechos, comunicación y gestión del conocimiento, teniendo como horizonte convertir a Ciudad del Saber en un referente en materia de desarrollo urbano sostenible en Panamá.

Nuestras directrices sobre edificación sostenible, que emanan de la estrategia “Ciudad Sostenible”, establecen que en las nuevas edificaciones deben incorporarse consideraciones bioclimáticas y de sostenibilidad, siendo todas ellas sometidas al sistema de certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), regulado por el US Green Building Council. Esto garantiza que sean eficientes en el consumo de energía y agua, saludables, cómodas, multifuncionales, de relativo bajo costo de operación y mantenimiento y diseñadas para tener una larga vida útil y un impacto positivo en el ambiente, en los usuarios y en la comunidad.

Las edificaciones deben responder también a una planificación que garantice la preservación del entorno natural, la eliminación total de barreras arquitectónicas (facilitando el acceso a personas de movilidad reducida) y el acercamiento de los peatones a los edificios. La certificación LEED sirve como herramienta para poder medir cuán sostenible es un edificio en temas de eficiencia en el uso de agua, energía, materiales, recursos, calidad del ambiente interno e innovación en diseño.

¿Con cuántas edificaciones certificadas como sostenibles cuenta la Ciudad del Saber y cuáles son?  Actualmente contamos con 4 edificios certificados: El complejo de dormitorios, que es el primer edificio LEED Platinum (la más alta certificación LEED) en Panamá y el cuarto en América Latina. También tenemos La Plaza y la Terminal de Trasbordo, ambos certificados LEED Gold.

Asimismo, en el campus de Ciudad del Saber SENACYT está construyendo un complejo de 3 edificios que albergará las sedes de SENACYT, INDICASAT y el Centro Nacional de Metrología (CENAMEP). El edificio de SENACYT, inaugurado en marzo de 2014, ya cuenta con la certificación LEED Gold.

¿Qué tan rentables les ha resultado sus estructuras sostenibles? En cuanto a valor económico, cuál es la diferencia entre una edificación con estándares sostenibles en comparación con una infraestructura tradicional?  Para analizar la rentabilidad de un edificio sostenible es importante ver el proyecto como un todo, de forma integral, en lo referente al diseño, la construcción y la operación.

En materia de diseño, la Fundación Ciudad del Saber ha optado por una arquitectura bioclimática que aprovecha los recursos disponibles (luz solar, vegetación, agua de lluvia, vientos) para disminuir el impacto ambiental del proyecto. Si bien esto no es un requisito indispensable para obtener una certificación LEED, la arquitectura bioclimática reduce las necesidades de costosos equipamientos.

En el momento de la construcción, la certificación exige tener los controles de calidad durante todo el proceso, lo que controla enormemente que se produzcan sobrecostos. Eso redunda en un beneficio económico.

Finalmente, durante la etapa de operación del edificio, se ven los beneficios en cuanto a ahorro energético, ahorro de agua y, por supuesto, en la calidad del ambiente para las personas que usan el edificio, lo cual es fundamental para poder empezar a hablar de sostenibilidad.

¿Es rentable invertir en edificios verdes? Por qué? Definitivamente. Además del compromiso de la Fundación Ciudad del Saber en favorecer un nuevo modelo de desarrollo urbano con responsabilidad social y ambiental, el proceso de una certificación funciona como una herramienta de eficiencia que redunda en costos operativos más bajos y controlados.

Los grandes cambios que se están produciendo de forma acelerada en todo el mundo han hecho aún más necesario que la ciudadanía asuma la responsabilidad de participar en la creación y el desarrollo del propio entorno que habita, de formas que sean replicables en los niveles regional, nacional y mundial.

VERTICALIDAD: ESCENARIO PARA EXPLORAR MÁS EN LATINOAMERICA

Entre 1950 y 2000, la población de América Latina se triplicó. Hoy en día, la región cuenta con 566 millones de habitantes y un crecimiento medio anual del 1%. Junto con el Caribe, es la región más urbanizada del mundo en desarrollo con más de tres cuartas partes de la población que vive en áreas metropolitanas (Brea, 2003).

Con un gran número de sus territorios considerados países del tercer mundo, América Latina siempre ha sido descrita como una región problemática. La pobreza, los entornos políticos inestables, la inseguridad, las drogas y los conflictos internos son algunos de los temas que históricamente han afectado a las economías de las regiones y en forma de sus particulares condiciones urbanas. Además de una extensa migración rural-urbana y el rápido crecimiento de sus ciudades sufrieron en las últimas décadas, los gobiernos locales inmanejables han dañado aún más la situación urbana en muchas áreas. Los síntomas como la exclusión social, la degradación rápida y la desorganización son típicas en la mayoría de las ciudades de hoy. Como resultado, los asentamientos informales constituyen una gran parte de la construcción de viviendas urbanas en la mayoría de países de América Latina.

Un fuerte indicador de la intensificación urbana pasando en América Latina puede ser ilustrado por la aparición de los llamados mega-ciudades y su dinámica. Considerado como ciudades con más de 10 millones de habitantes, hay por lo menos 27 de ellos en el mundo – cuatro de ellos en América Latina: Ciudad de México, Sao Paulo, Buenos Aires y Río de Janeiro. Dos cerca de la definición, ya que albergan alrededor de 8 millones de personas: Lima y Bogotá (ONU, 2009). En total, y dependiendo de cómo se define América Latina, hay cerca de 20 países y 65 ciudades principales en la región.

Más allá de las seis ciudades más grandes mencionados, 23 tienen poblaciones entre 2 y 6 millones y 36 ciudades entre 1 y 2 millones de personas que viven en ellas. Según los expertos, las mega ciudades de la región no están creciendo tan rápidamente como lo han hecho en el pasado, pero las ciudades medianas lo harán. En muchos sentidos, estas zonas urbanas más pequeñas comparten los mismos problemas de las megalópolis y, con la sugerencia de que “los países latinoamericanos deberían alentar a las redes más fuertes de las ciudades con el fin de detener a la intensa concentración de la vida urbana en una o dos mega-ciudades “(Gilbert, 1996); la cuestión de cómo planificar el diseño de estas ciudades se plantea.

El crecimiento de la población que vive en las ciudades de América Latina, no es la única razón para investigar. Por desgracia, también revela muchos de los peores síntomas de subdesarrollo de la región: crecimiento informal, pobreza, contaminación del aire y el agua, y muy altos niveles de congestión de tráfico. Los asentamientos informales, por ejemplo, cuentan desde un décimo a un tercio de las residencias urbanas de algunas ciudades. Muchos observadores se preocupan por el futuro con poca confianza en que estos enormes conglomerados sean manejables (Gilbert, 1996).

En términos económicos, el área experimentó recientemente el cambio y el crecimiento. De acuerdo con el Banco Mundial y como se indica en un artículo en The New York Times en 2010, “esta región tiene una sorpresa en la tienda. América Latina, acosado en el pasado por la cesación de pagos, devaluaciones de la moneda y la necesidad de que los rescates de los países ricos, está experimentando un fuerte crecimiento económico que es la envidia de sus contrapartes del norte.

Informalidad y Urbanas Las condiciones en ciudades de América Latina

En general, las ciudades en expansión en América Latina comparten varias características distintivas: una considerable expansión horizontal, un gran porcentaje de las viviendas informales y la falta de densidad a través de, por ejemplo, las estructuras verticales. Al igual que en muchas otras regiones, la mayoría de los planificadores urbanos se preocupan por las áreas metropolitanas se extienden hacia el exterior de manera desenfrenada y caóticos debido a que las cargas legales, sociales, ambientales, políticos y económicos de este crecimiento informal son inmensas.

La generación de crecimiento de baja densidad, la informalidad se atribuye a muchas causas: bajos niveles de ingresos, la falta de tierras con servicios y viviendas sociales, y un sistema jurídico disfuncional entre otros. En general, las viviendas de este tipo de municipios no tienen la propiedad legal de la tierra o de los servicios públicos esenciales, emergen en el medio ambiente vulnerables o terreno público y desarrollar en los patrones caóticos.

Los asentamientos informales más críticos generan grandes costos para los residentes, incertidumbre sobre la tenencia de la propiedad, la discriminación social, los derechos civiles equitativos y riesgos ambientales y de salud. También significan altos costos directos para los gobiernos locales cuando se llevan a cabo programas de mejora y costes indirectos sustanciales al copiar con otros impactos como la salud pública, la violencia criminal y problemas sociales relacionados (Fernández, 2011). Además de los problemas de transporte, aumento del uso de combustibles fósiles y el debilitamiento de la infraestructura, esta expansión horizontal también demanda recursos sobre las entidades locales.

Mientras sufren de los problemas citados anteriormente, las ciudades de América Latina en el pasado han sido también objeto de propuestas creativas e innovadoras a diferentes escalas. A partir del plan modernista altamente criticado por Brasilia, han resultado exitosos los proyectos urbanos de Curitiba, Bogotá y Río de Janeiro. La región es un ejemplo de una voluntad de avanzar. El ejemplo de estos proyectos ha proliferado hasta el punto de que prácticamente todas las ciudades importantes de la región ha comenzado mejoras urbanas. Debido a su importancia y costo, muchas de estas intervenciones se están desplegando con la ayuda y la colaboración de los gobiernos locales y las instituciones internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo.

A medida que surjan estas oportunidades, muchos arquitectos locales están teorizando sobre el futuro de “la ciudad” de América Latina. Entre otros, Jorge Mario Jáuregui, uno de los defensores urbanos más influyentes de la región, hace hincapié en que la necesidad de reflexionar sobre la nueva fase territorial de ciudades y repensar la relación de la “ciudad dentro de la ciudad” – que implican la intervención de los asentamientos informales y su conexión con la ciudad formal (Jáuregui, 2010). El trabajo de Jáuregui hace hincapié en la interacción de la comunidad a través del diseño de los espacios públicos colectivos que generan la oportunidad de familiarizarse con la ciudad y sirven como un fuerte apoyo infraestructural a los servicios básicos, la información, la interacción y la educación.

Pero debido a la gran expansión horizontal que la mayoría de las ciudades han sufrido, la mayor parte de las recientes intervenciones urbanas de la región se han enfocado en transporte y conectividad. la reactivación de Curitiba con su sistema de bus rápido y Transmilenio en Colombia son buenos ejemplos. Proyectos similares en Brasil, Colombia y Venezuela han propuesto mejores sistemas de movilidad para vincular las discontinuidades dentro del tejido urbano con relativo éxito.

La densidad, la verticalidad y el futuro de las ciudades de América Latina

Si bien los procesos informales han proporcionado vivienda a un gran número de los pobres urbanos, en realidad son un medio inadecuado y poco eficiente para satisfacer la creciente necesidad para el desarrollo sostenible de las comunidades seguras y protegidas en América Latina y en todo el mundo. En Bogotá, por ejemplo, el costo de la regularización de los asentamientos informales se ha calculado como 2,8 veces más alto que el costo de desarrollo de suelo urbano con servicios para los pobres (Fernández, 2011).

El alto costo de la expansión urbana y los asentamientos informales es un factor económico importante y esto fomenta intrínsecamente la construcción de estructuras verticales y edificios de gran altura (Beedle, Ali, Armstrong, 2007). En el libro Boom Town: Escenarios para una ciudad de rápido crecimiento, donde Richard Weller explora diversas posibilidades de crecimiento para la ciudad de Perth, Australia – una ciudad con una población de 1,5 millones que se prevé que se duplique para 2050 -: que si la ciudad quiere resolver muchos de sus problemas actuales, será “la necesidad de comprometerse seriamente con desarrollo vertical” (Weller, 2009). Con las ciudades de tamaño similar en América Latina, se espera que crezca y aumente el interés en un desarrollo vertical por parte de los gobiernos y los programas de las Naciones Unidas “, como UNHABITAT.

En oposición y, como resultado de la informalidad y la globalización del ‘sueño americano suburbano’, hoy en día la mayoría de las ciudades de la región están estructuradas como planos horizontales entrelazando-highways, calles y aceras – donde la movilidad a través de asentamientos de baja densidad sucede y denso, situaciones verticales – si es el caso en absoluto, se limitan a pequeñas y, a veces abandonados distritos. Muchos argumentan que esto es mayormente un fenómeno cultural y económico, en el que el relativamente nuevo campo a la población urbana no está listo para un gran cambio de estilo de vida. Pero a medida que las nuevas tecnologías en los sistemas de transporte vertical de seguridad, estructuras, comunicación y evolucionan; una nueva oportunidad de volver a pensar emerge la ciudad vertical, la creación y la verticalidad re-programación está emergiendo como un proceso importante en la renovación de la ciudad y la región podría beneficiarse de la participación en soluciones creativas.

En palabras de la Oficina de Arquitectura Metropolitana, “en comparación con otras regiones económicamente ascendentes como Asia y Oriente Medio, América Latina tiene un déficit de altura significativo” (OMA, 2008). La discreta presencia de estructuras altas, la migración de los habitantes y el alto porcentaje de crecimiento informal genera una falta de identidad en la mayoría de las ciudades. Esta amplia condición espacial y cultural en la región ahora es desafiada por la importancia que la densidad a través de la verticalidad tiene como parte el desarrollo de futuras ciudades sostenibles – incluyendo alternativas de vivienda. La importancia de esta tendencia se acentúa en todo el mundo con el número de edificios residenciales altos que se construyen hoy en día. De acuerdo con el Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano, de la lista de los 100 edificios mas altos 1930-2000, el porcentaje de torres de oficinas nunca fue inferior al 86% -, pero para el año 2010 será sólo el 46% (CTBUH, 2008). Más recientemente, , grandes proyectos de renovación urbana en América Latina están surgiendo de nuevo.

El reto más grande y proyectos previstos formalmente proponen también presenta una oportunidad para volver a pensar en sistemas administrativos y de recursos interactivos de la estructura de las ciudades. Aun cuando muchos de ellos no viven realmente en ella, la ciudad es de todos y requiere la participación del público. Al proporcionar un foro abierto para la interacción, grandes intervenciones urbanas pueden incentivar la eliminación de las barreras entre los gobiernos locales y el sector privado y entre las divisiones económicas y sociales. Se debe incentivar el cuestionamiento personal y comunitario que podría conducir a cambios culturales, sociales y espaciales en la región.

En otras partes del mundo, las nuevas condiciones experimentales urbanas están ofreciendo alternativas para investigar soluciones sociales y de vivienda como verticales. A modo de ejemplo, Linked Hybrid un proyecto reciente de Steven Holl, explora la idea de conectar varios edificios a través de una red de puentes y áreas sociales con el objetivo de crear espacios ubarnos verticales, que se mueven a través de diferentes capas espaciales. El proyecto es concebido como una ciudad dentro de una ciudad.

Para muchos, los conceptos propuestos anteriormente son utópico, pero si la región va a pensar más allá de la informalidad, la cuestión no es tanto si los proyectos son utópicos, sino más bien qué tipo de utopía se está proponiendo (Fabricus, 2011). En este sentido, América Latina tiene una gran oportunidad, ya que puede aprender de muchos precedentes internacionales históricos y contemporáneos.

Casa Tropical – Costa Rica

Este proyecto de investigación analiza los modelos exitosos de vivienda industrializada en todo el mundo y propone una serie de casas sostenibles de baja inversión, diseñado para ofrecer el máximo confort en las distintas variedades de clima tropical en Costa Rica. Prototipos específicos fueron desarrollados para el clima seco del Pacífico Norte, así como para el clima húmedo del Caribe Sur.

Las tipologías de edificios de una y dos plantas se caracterizan por sus planos flexibles: paredes movibles cambian las habitaciones y terrazas a diferentes configuraciones, desdibujando así los límites entre las actividades al interior y al exterior. La arquitectura bioclimática responde al clima caliente y húmedo local. Se desarrollaron los diferentes prototipos como insumo para nuestros proyectos de construcción y para contribuir a un diálogo interdisciplinario sobre la construcción sostenible a nivel mundial.

“Sostenibilidad” bien podría ser una de las palabras más utilizadas y menos comprendidas en el mundo. Su significado a menudo se nubla por interpretaciones diferentes y por una tendencia en muchas personas de tratar el tema superficialmente. Para la mayoría de los que lo toman en serio, el concepto de la sostenibilidad no solo abarca la preservación del medio ambiente, sino también aspectos críticos vinculados al desarrollo, como son el uso eficiente de los recursos, un crecimiento económico estable y el progreso continuo hacia la equidad social.

En el sector de la construcción hay muchos aspectos que se puede cambiar para lograr un futuro más sostenible para nuestra planeta. La construcción sostenible se enfoca en satisfacer las necesidades de vivienda, ambientes laborales e infraestructura que existen hoy en día, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus necesidades en los tiempos venideros.

Casa del Pacífico Norte

La arquitectura bioclimática de este prototipo está optimizada para su ubicación de destino en la costa del Pacífico de Costa Rica. Diferentes formas de techo se han estudiado con el fin de crear una protección optimizada considerando el clima local, así como para permitir un escenario integral de recolección de agua de lluvia en la época lluviosa. La posición del edificio y sus fachadas se han desarrollado de tal forma que permiten la ventilación natural y protegen los interiores de sobrecalentamiento sin la necesidad de usar aire acondicionado.

El techo en forma de hongo recibe el agua de lluvia que se almacena en un recipiente subterráneo. El cuerpo de agua almacenada en combinación con la base sólida proporciona un clima fresco agradable dentro del edificio. La base provee además estabilidad en una zona sensible a sismos. El aire caliente es succionado desde debajo del techo por medio de un corriente que pasa por el entorno de abajo hacia arriba y que puede ser aumentado o reducido mediante una serie de paneles corredizos en la fachada. En tiempos de ausencia de personas, se puede cerrar el edificio herméticamente para protegerlo de los elementos.

Isla Chira – Centro de Reciclaje y Comunitario

Costa Rica: lanzan proyecto de crowdfunding para la construcción de un centro de reciclaje y comunitario en la Isla de Chira

A Foundation ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding (igg.me/at/RCCC) para la construcción de un Centro de Reciclaje y Comunitario en la Isla de Chira (RCCC). El proyecto es un esfuerzo de múltiples actores, incluyendo un grupo de mujeres de la isla (ADATA, Asociación de Damas Trabajando para el Ambiente), universidades nacionales, empresas locales e internacionales, el PNUD y A Foundation, una fundación holandés-costarricense que ha acompañado al proyecto en todas las fases. El diseño se basa en un proceso participativo con las mujeres de ADATA y estudiantes de arquitectura, el cual fue organizado por A Foundation en colaboración con la Universidad Nacional y la Universidad Latina. Este proceso también generó insumos para la elaboración de un manual de diseño para la construcción de centros de reciclaje en Costa Rica, que fue presentado al Ministerio de Salud.

ADATA inició el proyecto del RCCC y será plenamente responsable de la operación del centro. Ellas y otros isleños participan en su realización mediante un proceso de autoconstrucción asistida. El centro procesará papel, vidrio, plástico y otros materiales reciclables. Por otra parte, el grupo de mujeres produce, con el apoyo técnico y comercial del programa Reciclarte, joyería hecha con abre-fácil y tela, que se vende en el mercado nacional e internacional. Junto a estas actividades relacionadas con la basura, el diseño del edificio incluye un área social con guardería, sala de reuniones y exhibiciones, donde se puede enseñar sobre temas ambientales y de sostenibilidad en general.

La campaña de recaudación de fondos tiene la intención de recaudar € 15,000 para la construcción del techo del RCCC prototípico. A cambio de las donaciones se ofrecen siete tipos de recompensa, que incluyen eco-joyería hecha por las mujeres de ADATA, un bolso de lino para que nunca más tenga que usar una bolsa de plástico y un libro electrónico lleno de consejos sobre cómo reciclar.

Concepto de Sostenibilidad. El proyecto responde a los 4Es del concepto de la sostenibilidad:

1. Ecología: actualmente no hay ninguna recolección de basura en la isla; los 4,000 habitantes queman, entierran o botan sus residuos sólidos en algún lugar en la tierra o en el mar. La disminución de la cantidad de basura en la isla era la razón principal de las mujeres de ADATA para comenzar a recoger los materiales reciclables. El centro ofrece una solución estructural para los problemas con los residuos ya que una parte importante de la basura en la isla se pueden acopiar allí y las mujeres pueden (con las máquinas que les fueron donadas recientemente por el departamento gubernamental de asociaciones comunitarias DINADECO) procesar el papel, vidrio, plástico y otros materiales reciclables y venderlos a grandes empresas de reciclaje ubicadas en tierra firme. Además, enseñarán a la población local (en primer lugar a los niños y niñas de escuela) acerca de la separación de basura y protección del medio ambiente.

2. Equidad: el centro ofrece no sólo un lugar de trabajo, sino también un espacio para ADATA y otros habitantes de Chira para reunirse, organizar eventos, recibir capacitación ambiental, exhibir artesanías y habrá una guardería para los hijos e hijas de las mujeres que están en el trabajo. Estas necesidades fueron identificadas a través de un proceso de diseño participativo con enfoque de género; se toman en cuenta los intereses de las mujeres, hombres, niños, niñas y personas con discapacidad. El proyecto, además, disminuye las enfermedades potenciales del manejo inadecuado de los residuos.

3. Economía: El enfoque de actores múltiples hace que el proyecto sea asequible. La Asociación local de Damas Trabajando para el Ambiente (ADATA) será la propietaria del centro, la usuaria principal y dará formación ambiental; fondos y donaciones materiales provienen de diferentes fuentes (como el PNUD, empresas y ONGs nacionales e internacionales, instituciones gubernamentales de Costa Rica y la campaña de crowdfunding); universidades nacionales y empresas privadas dan asistencia técnica y apoyo logístico; y se elaboró un manual para replicar la experiencia en otras partes del país.
Los costos operativos del centro serán cubiertos con los ingresos de la venta de los materiales reciclables. Por otra parte, las ventas de artesanías hechas de materiales reciclables van a generar recursos financieros adicionales y el centro formará parte de un proyecto de eco-turismo más amplio. Esta diversificación de los ingresos es clave ya que el 90% de la población de la isla depende de la pesca artesanal y las estrictas leyes ambientales del país prohíben la pesca durante tres meses del año. Para la construcción se utilizarán al máximo materiales de la isla para estimular la economía local.

4. Espacio físico: el diseño es de alta calidad estética y funcional; combina formas de vida tradicionales en la isla con técnicas de construcción modernas, integrando el uso de la energía solar, agua de lluvia y materiales reciclados. El diseño responde a necesidades prácticas y estratégicas de las mujeres de ADATA, lo cual se ha logrado mediante un proceso de retroalimentación flexible. Además de las áreas de trabajo, el centro cuenta con espacios sociales para fomentar las expresiones culturales locales. Estos espacios estarán disponibles para toda la población y los visitantes.

Para colaborar, revisa la página oficial: igg.me/at/RCCC

Detalles del Proyecto

Sitio 550 m2
Huella del Edificio 100 m2
Terraza y Rampas 60 m2
Parqueo y carga/descarga 50 m2
Jardín y área de juegos 250 m2
Altura del Edificio 7 m
Profundidad del Edificio 1.5 m
Presupuesto U$ 100,000

Materiales de Construcción: teca producida localmente, madera laminada estructural, acero galvanizado, bloques de concreto, concreto armado, grava, botellas recicladas.

Premio: En agosto del 2014, el Buckminster Fuller Institute (BFI) ha reconocido el RCCC por realizar una contribución importante al creciente campo del diseño de sistemas integrales y lo ha incluido en su Programa Catalizador. El RCCC fue elegido entre un grupo de más de 450 entradas de 91 países.

Otras Cifras Relevantes

57 personas beneficiarias directas: 13 mujeres de ADATA, sus esposos e hijos/as
Personas beneficiarias indirectas: 4,000 habitantes de la isla y alrededor de 10,000 turistas al año
Más de 18 entidades colaboradoras

Créditos

– Cliente: ADATA (Asociación de Damas Trabajando para el Ambiente)

– Organización del Proyecto: A Foundation (Oliver Schütte, Marije van Lidth de Jeude, José Pablo González, José Solis, Machiel Crielaard, Lotte Amelink, Gustaaf Dekking) y la Universidad Nacional – UNA / ECMAR (Grettel Ulate)

– Colaboradores: PNUD (el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), WWH, Universidad Latina, Reciclarte, Startrash

– Asistencia Técnica: ADI (Asociación para el Desarrollo Integral), Dinadeco (Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad), Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Ministerio de Salud, UNED (Universidad Estatal a Distancia)

– Diseño: A Foundation con estudiantes de la Universidad Latina y ADATA

– Documentos de Construcción: A Foundation

– Ingeniería: ARS Arquitectos e Ingenieros

– Supervisión in Situ: Consost

– Donaciones Materiales: Cemex, Ethical Forestry y Xilo