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INTERCONTINENTAL SANYA RESORT

Sanya Resort Intercontinental se encuentra en Sanya, Hainan, reconocida isla tropical de China. Se trata de un hotel de 350 habitaciones, el cual se extiende desde una bulliciosa zona de entretenimiento hasta el bosque natural del punto rocoso.
Un tercio de las habitaciones están ubicadas en un bloque lineal curvo de 10 pisos que enmarca el espacio de llegada. Todas las habitaciones tienen vistas al mar y se accede a través de corredores abiertos naturalmente ventilados que tienen vistas a las montañas circundantes. Estas habitaciones tienen baños con vistas y amplios balcones con camas de día incorporadas. Estas habitaciones funcionan igualmente bien para vacaciones o negocios, ya que están cerca del vestíbulo y las instalaciones funcionales.
Dos tercios de las habitaciones están ubicadas en enormes patios de agua; un innovador híbrido de villas independientes. Cada habitación tiene un baño de jardín al aire libre privado, y una cabaña separada que se accede a través de un puente o jardín. Las cabañas están sentadas sobre un enorme jardín de agua de una hectárea.
El diseño combina el master plan, el paisaje, la arquitectura y los interiores para establecer un paisajismo único: vistas al mar enmarcadas por árboles de coco reflejados en el agua, y luego re enmarcarse nuevamente con piedra, madera y tela, asegurando que cada habitación tenga una vista especial. El diseño de las diversas áreas públicas varía de urbano y formal a casual y playero, permitiendo que el hotel se dirija a muchos mercados diferentes y clientes.
Todo el complejo está diseñado como un mosaico de jardines habitados. Desde los jardines del cielo y buganvilias florecientes en el bloque de enormes jardines de agua, bloques de la habitación, a los jardines del patio amurallado y los pasillos de la habitación. Por su parte, los jardines de orquídeas predominan en el área de spa.
Cada espacio del Hotel se relaciona con un espacio al aire libre de carácter y humor diferente. Esta estrategia muestra el clima tropical de Sanya al máximo. Incluso los tejados son tratados como jardines, por lo que los bloques de gran altura alrededor permiten el espectador mirar hacia abajo un gran diseño de jardín que proporciona un primer plano enmarcando sus vistas al mar. La geometría de los tejados y jardines se inspira en los arrozales de Sanya. Las palmeras de coco marcan todas las vistas del mar.
El diseño se inspira en las pantallas, los palacios y los compuestos chinos, interpretados en una manera contemporánea. La enorme pantalla de hormigón prefabricado es una baldosa matemática aperiódica.
Estilísticamente el hotel es contemporáneo, fresco. Haciendo pleno uso de la disponibilidad de la artesanía, los materiales y la tecnología de China, la arquitectura y los interiores están diseñados juntos para crear un ambiente asiático contemporáneo integrado y continuo.
El hotel está diseñado bajo principios de sostenibilidad. El diseño pasivo de ahorro de energía (grandes voladizos, luz natural, ventilación cruzada, patios sombreados y techos plantados), el uso del paisaje estacional indígena así como la conservación y reutilización del agua son algunas de las estrategias utilizadas.
La innovación de diseño en general es la reelaboración del gran modelo de hotel en una nueva tipología, que combina la expresión del jardín con las tipologías urbanas para crear una jerarquía de privacidad y vitalidad.

 

MAR ADENTRO

La primera vez que visité el terreno y percibí el desierto con el agua de fondo en una línea horizontal, diáfana, clara, sentí la enorme pulsión del agua en medio de un sol calcinante. Este pedazo de tierra en medio de una cinta costera aglutinada de “Hoteles Todo Incluido” tenía que ser una caja que contuviera su propio mar y casi su propio aire; las circunstancias del universo habían creado un desierto unido al mar en una línea horizontal en el paisaje más minimalista y puro que puede dibujar un horizonte. A los lados de ese paisaje de ensueño contrastaba con lo que los humanos pensamos y construimos como estético y bautizamos como arquitectura. Por tanto, quise dibujar mi propia versión aislada del resto.
La mayor virtud de la arquitectura es la generación de sensaciones: a través del espacio transcurren una serie de planos en el ámbito sensitivo. Esa capacidad es mayor cuando el entorno permite que te fusiones a él y entonces forme parte de tu propio espacio. En ese sentido, quise tomar el horizonte y meterlo hasta un primer plano; el agua transcurre y bordea todo el proyecto, todos los volúmenes se abren al mar y dan la espalda a la ciudad que es el resto del entorno cargado de ruido. Es una especie de Medina abierta al mar. Cada volumen flotante contiene cuerpos interiores que son a su vez universos independientes; cada cuarto contiene visualmente un pedazo de mar, nadie se abstiene de verlo.
 
La construcción no ha evolucionado a la par de otras actividades, el automóvil por ejemplo en cien años pasó de ser una carreta a lo que hoy conocemos. Si veo el Pabellón de Mies Van Der Roe, en esencia, es muy parecido a lo que hoy transcurre, quizás transgredida un poco la arquitectura hacia la involución pues vemos estructuras innecesariamente complicadas dispersas en un mundo de propuestas arriesgadas que forman un paisaje actual que llamamos moderno o contemporáneo, pero no ha sido muy evolutivo.
  
Cada habitación de Mar Adentro fue construida en fábrica; Poliform fue nuestro aliado. Se construyó todo el cuerpo interior y lo mandamos en cajas por mar hasta su destino, ensambladas en sitio con mano de obra local. En pocos días, una habitación estaba lista con una calidad sujeta a la dictadura de una máquina y la sabiduría de una mano que ha dedicado su vida a ello, sin cabida a la improvisación, pero hecha con inteligencia, imaginación y empeño.
 
El proyecto Mar Adentro pudo construirse todo con ese proceso empleando un módulo cuya versatilidad le permite dividirse o sumarse para ser una estructura autónoma o dependiente de otra. Nuestro módulo principal es una especie de loft; si es dividido a la mitad son dos habitaciones, las más sencillas. Si se suma un módulo, se convierte en un apartamento de dos, tres o cuatro habitaciones. Si se suman dos cuerpos o cuatro, se forma una casa completa. Lo importante es la versatilidad de este cuerpo que puede ser totalmente construido en fábrica y amigablemente construido en sitio.

Proyecto RT

El objetivo conceptual de este proyecto era desarrollar una casa de dos pisos que visualmente diera la sensación de ser una estructura de un piso. Para ello, se elevó el nivel del suelo principal de la casa en 1,5 metros, creando un piso inferior, medio enterrado, pero que pudiera recibir en todo momento iluminación natural y ventilación. Se ubicaron todas las áreas de servicio y ocio, como un gran teatro, además de la sala de ejercicios y sauna, en esta misma planta.
El nivel de las áreas social y privada se distribuyó en dos volúmenes rectangulares similares. Estos volúmenes estaban dispuestos de manera paralela, desfasados uno del otro. Los bloques estaban unidos por un recubrimiento que también formaba el saliente, generando un espacio de circulación que, aunque estar cerrado, da la sensación de ser un elemento ubicado en el exterior. La sala toca de manera directa el nivel del suelo, permitiendo generar por lo tanto un techo más alto con el resto de los espacios. Al lado de la calle, la construcción se separa del suelo, ya que no hay piso inferior en este punto de la construcción.
 
A pesar del uso obligatorio de un techo inclinado y tejas cerámicas, la cubierta de la casa parece plana, ya que desde el exterior todo lo que se puede ver es el reborde de madera y el vidrio. La pendiente muy leve que se creó es sólo visible desde el interior. La forma triangular de la piscina, fue determinado por los límites de la propia construcción.
Estructuralmente, se utilizó hormigón armado para las cimentaciones y el suelo medio enterrado, columnas y vigas metálicas para el piso principal y una estructura de madera para la cubierta del techo.
Los principales materiales de acabado son madera carbonizada y mármol travertino.

Casa Cueva

La finca Cuevas del Pino se asienta en la falda de Sierra Morena en España, sobre unos terrenos de piedra calcarenita dispuesta en estratos ligeramente inclinados que dan lugar a diversas formaciones geológicas propias de la zona, entre las cuales destacan las cuevas que han sido el resultado de la extracción de piedra desde las canteras que suministraban a la Córdoba califal durante el esplendor de Al-Andalus.
Fruto del aprovechamiento de una de estas oquedades en la roca, surgió en el pasado un pequeño refugio para el vigilante del ganado que hoy se ha rehabilitado como alojamiento rural, en consonancia con la nueva actividad desarrollada en la finca.
Tanto los muros preexistentes como la propia roca acotaban y definían un recinto de gran riqueza espacial y material, por lo que decidimos enfocar la intervención hacia un diálogo fluido y constante entre dichas preexistencias y la nueva Arquitectura, siempre desde una posición respetuosa y cómplice, buscando la proximidad en lugar del contacto directo.
 
De ese diálogo hemos obtenido una nueva experiencia espacial que logra poner en valor la naturaleza tectónica del lugar mediante el empleo de los nuevos elementos arquitectónicos: volúmenes limpios y silenciosos, espacios amplios y diáfanos, empleo de materiales pétreos como el hormigón o el mármol en los pavimentos, aperturas de vidrio hacia el sur para buscar luz natural y mobiliario de madera fabricado artesanalmente para dotar de calidez a la casa cueva.
 
Tras atravesar un jardín circular de 3.000m 2 dentro de una finca de 23 hectáreas dedicada a agricultura  ecológica, con cultivos de remolacha, ajo y árboles de diferentes variedades autóctonas; encontramos la fachada de la casa cueva junto a una serie de construcciones vernáculas de acabado blanco vinculadas al uso tradicional de la finca. El sendero nos guía hasta la terraza de la casa cueva, la cual nos recibe descendiendo a través de una escalera para alojarse ya en el interior de la tierra, a una cota intermedia desde la cual se puede disfrutar del entorno y contemplar la riqueza de la Naturaleza circundante. Este espacio es además el preámbulo de la cueva propiamente dicha, por lo que adquiere especial protagonismo al constituirse como punto de inflexión entre exterior e interior, mostrándonos el contraste entre la fuerza de la piedra y la ligereza de una arquitectura sencilla y discreta que se adapta a la forma de la cueva para adentrarse en su interior y acondicionar un refugio.
 
El empleo del vidrio en la fachada, además de cumplir su función lógica de captación de luz natural para alimentar al espacio interior, nos permite crear un juego de transparencias que de igual modo nos ayudan a vislumbrar las características de este espacio en el que estamos a punto de adentrarnos, algo que durante la noche adquiere su mayor esplendor gracias al contraste de materiales y a una iluminación especialmente cuidada.
 
El acceso al interior de la casa cueva supone la entrada a un espacio inesperado, lleno de matices sensoriales no conocidos, donde el silencio pasa a tomar protagonismo fugaz antes de vernos sorprendidos por los efectos de la luz sobre la piedra y los distintos materiales que configuran este espacio, todo ello acompañado de una sensación térmica constante durante todo el año. Esto permite preservar la masividad de la cueva independientemente de las condiciones climatológicas existentes en el exterior, tanto en el frío invierno como durante el caluroso verano, lo cual sorprende aún más.
A diferencia de otros espacios similares ejecutados en cuevas, los cuales suelen organizarse a modo de fondo de saco como resultado de una excavación directa en la tierra, la particularidad de esta casa cueva es la presencia en la zona del dormitorio de una amplia apertura al exterior orientada al este capaz de captar la luz de la mañana, al mismo tiempo que permite una ventilación cruzada que renueva de manera saludable el aire de todas las estancias.
Siendo conscientes del valor del espacio natural en el que se trabajaba e intentando causar el menor impacto posible sobre las paredes y techos de piedra, el proyecto se planteó como un suelo multifuncional capaz de dar respuesta a las distintas necesidades del alojamie nto. Este elemento, ejecutado mediante una losa de hormigón pulido a modo de piedra artificial, es capaz de dialogar con su entorno sin tocarlo al mismo tiempo que distribuye las distintas instalaciones para hacerlas llegar a aquellos puntos donde resulta necesario, elevándose a modo de división vertical en el baño, único sector diferenciado para dotarlo de intimidad.
El contacto directo entre las preexistencias y los nuevos elementos se evitó en la medida de los posible como gesto de respeto y, en aquellos puntos donde la intervención lo requería, se intentó siempre optar por materiales en estado natural cuya presencia permitiera en todo momento el comportamiento propio de la cueva en cada una de sus variables.
Durante el proceso de diseño y construcción, el cual supuso un largo periodo de tiempo dada la complejidad de la obra, se pudo contar con la participación de distintos colaboradores quienes aportaron su particular punto de vista durante la toma de decisiones. Dentro de este grupo de personas, la propietaria y artista Pilar del Pino tomó un especial protagonismo participando como interiorista y coordinadora de los distintos agentes intervinientes.

Centro de Capacitación Indígena Käpäcläjui (Costa Rica)

Ubicación del proyecto: Grano de Oro, Turrialba, Cartago.
Área construida en m²: Centro de Capacitación Indígena KÄPÄCLÄJUI_470m²
Cliente: Instituto Holcim, Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y la Asociación de Desarrollo Integral de la Reserva Indígena Cabecar del Bajo Chirripó
Año de construcción: 2014

El Centro de Capacitación Indígena Käpäcläjui está situado en la reserva Indígena de Tayutic de Grano de Oro, cantón de Turrialba, en la provincia de Cartago, Costa Rica. Comprende un centro de capacitación-albergue como facilitador de interacción entre locales, visitantes e impulsor para el desarrollo de proyectos comunales sustentables y en armonía con el entorno. A su vez el Centro forma parte de un sistema estratégico de integración rural para el fortalecimiento comunitario que incluye caminos, grutas y senderos. Adicionalmente se proyecta una red de puentes peatonales que vuelven accesibles tramos en momentos críticos del año y que pueden brindar cobijo de manera temporal.

El proyecto del Albergue consta de 470 m2 que se distribuyen dentro de una ‘gran nave lineal’ a lo largo de su eje longitudinal. Comprende en el primer nivel áreas administrativas (oficinas), salones multiusos, comedor, cocina, servicios sanitarios, sala de computo, biblioteca y bodegas. En la doble altura de la parte frontal se incorpora un ‘mezanine’ como estancia-albergue para brindar refugio temporal.

 

Diseño Inclusivo: desarrollo del proyecto y participación comunitaria. El acercamiento entre las partes involucradas nace desde la gestión comunitaria de la Asociación de Desarrollo Integral de Reserva Indígena Cabecar Chirripó, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y la fundación Holcim de Costa Rica, quienes posteriormente incorporan a Entre Nos Atelier al proceso de diseño.

La visión del proyecto surge desde una serie de talleres de diseño participativo y posterior validación de las propuestas. Dichos talleres de trabajo fueron claves para promover un sentimiento de apropiación en la comunidad a la hora de visualizar y tomar decisiones. Fue la oportunidad de entender y ‘co-crear’ espacios coherentes con el entorno y centrados en las necesidades del usuario.

Como un proceso prospectivo, se indaga con la comunidad acerca de su percepción cualitativa de un espacio ‘ideal’ y de la relación con determinantes funcionales. Esta información se dibuja, diagrama, interpreta y sintetiza con el apoyo de lideres comunales y traductores del dialecto local para establecer las pautas del proyecto y bases programáticas de partida.

Las oportunidades y hallazgos de diseño fueron múltiples; desde las cualidades que definen un espacio confortable, permeable, ventilado, en contacto directo con el entorno e incorporando zonas verdes y huertas. Por otra parte la materialidad también fue determinante y discutida ampliamente en cuanto a la apreciación del ‘cobijo’ ligero y abierto; añadiendo pendientes pronunciadas arraigadas a los tejidos de suita, altos espacios e elucidaciones locales de lo funcional.

Durante estos proceso de gestión la función de servicio de Entre Nos Atelier fue la de coordinar entre las partes involucradas y servir como interlocutores de las ideas arquitectónicas interpretadas propiamente de los usuarios. También fue relevante la coordinación técnica con la empresa constructora (grupo Xilo) y su amplia experiencia con el material seleccionado (madera) para optimizar y explorar criterios técnico-constructivos beneficiosos para el proyecto.

La experiencia vivida tanto en la fase de diseño como durante el proceso de obra, se interioriza como la constante oportunidad de sensibilización hacia un entorno; promovida por la anuencia y disposición de todo el equipo de trabajo, y poder impactar de manera positiva a la comunidad y consecuente identidad arquitectónica del proyecto.

Arquitectura y experiencia sensorial. En cuanto a la perspectiva sensorial el proyecto representa un proceso en constante evolución. Desde las intenciones arquitectónicas puestas en el anteproyecto, que discutían acerca de cuerpos espaciales ligeros, transiciones sutiles entre espacios interconectados mediante capas o veladuras con una relación directa hacia el exterior. Luego como en toda obra de arquitectura construida, las sorpresas encontradas revelan efectos visuales conforme se recorren los espacios. Destaca el traslape reticulado de los ‘petatillos’ entre diversos planos de transición vertical, generando una sensación visual de movimiento o efecto Moiré. La gradiente de intimidad y sensación de cobijo parcial, se puede percibir entre aposentos o durante el recorrido interior-exterior mediante ‘veladuras’ en la evolvente. Estas se materializan mediante paneles ensamblados como ‘tejidos traslapados’ de maderas multi-tonales, anticipando gradualmente lo que se puede encontrar hacia donde se transita.

Finalmente durante la última fase de apropiación comunitaria es donde quizás surjan las sorpresas mas vivas y espontaneas producto del uso y apreciación cotidiana de una expresión formal-funcional.

Estructura, materialidad, relación con la industria y especialistas. La complejidad de los proyectos requieren de procesos iterativos abiertos al escrutinio, permitiendo formar equipos de trabajo multidisciplinarios para proyectar según las exigencias especificas y particulares. Es en este punto en donde se busca explorar alternativas constructivas armónicas con el ambiente que promuevan respuestas coherentes con el entorno y usuario. Desde la concepción original de materialidad y estructura surge la necesidad de trabajar con la madera por su valor práctico, sostenible y oportunidad de innovación tecnológica para informar los procesos de diseño. La madera utilizada fue preservada usando el proceso de vacío-presión en medio acuoso. La madera fue clasificada estructuralmente para garantizar su resistencia a las fuerzas de flexión, compresión, cortante y capacidad de uniones con pernos, tornillos y adhesivos. Finalmente la madera fue laminada para lograr que las contracciones y reventaduras sean minimizadas a su mínima expresión y con ello logra una vida útil de muchas décadas. Para el diseño se utilizaron procedimientos de diseño que han venido siendo depurados y probados en proyectos con madera laminada encolada, procedimientos que presentó Tuk desde 2009 publicado por el colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica.

De ahí que se promueve la relación técnica con expertos en el campo de la construcción con este material para informar y optimizar el proceso de diseño. Se consolida una relación con la industria especializada en madera. El proceso de desarrollo técnico permitió explorar ideas eficientes y visualizar con mayor claridad la proyección de espacios. Un tanto haciendo alusión a la herencia del trabajo de Jean Prouvé (1901-1984) quien promovió en su obra la transferencia de la manufactura tecnológica de la industria y procesos de fabricación a la arquitectura, sin perder los valores cualitativos de diseño. El proyecto explora esta premisa mediante sistemas prefabricados en planta y ensamblados en sitio, permitiendo un manejo eficiente de los recursos disponibles. La estructura primaria esta conformada por una serie de marcos definidos por la morfología de 2 aguas en gradiente descendente hacia la parte posterior. Los marcos se elevan sobre el nivel del suelo para prevenir problemas de humedad y reducir el impacto sobre el terreno. Toda la lógica del sistema de ensamble se pudo afinar y optimizar gracias al aporte técnico de especialistas para reducir a su mínima expresión funcional piezas y compontes de amarre.

La atomización de los elementos permitió la facilidad para su traslado desde la fábrica de madera hasta el sitio en Tayutic. El montaje se hizo manualmente con andamios sencillos sin necesidad de equipo de montaje como grúas o montacargas. Por esa razón se procuró que los elementos no pesaran más de 100 Kg, y largos menores de 9 mts.

Otra razón para la selección del sistema estructural utilizado en este proyecto fue la baja calidad geotecnia del suelo, el cual presentaba el estudio de suelos realizado.

Clima y entorno. Una de las premisas fundamentales fue la de proveer el bienestar bio-ambiental como función de la regulación higrotérmica (Temperatura + Humedad) debido al marcado clima cálido húmedo. Estratégicamente se promueve la relación con el entorno integrando espacios abiertos hacia el exterior y manejo de evolventes ‘porosas’ que permiten la ventilación cruzada de una manera ágil y eficiente. También el diseño de la cubierta juega un papel determinante para proveer sombra, manejo de las fuertes lluvias y aperturas cenitales para optimizar el confort visual mediante iluminación natural cenital diurna.

El proyecto … Kapaklajui… también viene a ayudar a reducir el problema del cambio climático. Por su consumo de madera en forma permanente de 87 m3, con un peso de madera de 39150 Kilogramos, el volumen de extracción de la atmosfera de gas dióxido de carbono CO2 es de 156.6 toneladas.